En
1.946 unos ladrones llamados “los escorpiones”
estaban robando una joya única ,el diamante
de Hade pero cuando lo robaron ,el peor de todos ,Mario
le sacó el diamante a los demás y luego
los mató. Como la policía local lo estaba
por descubrir, desesperado, colocó el diamante
en el bolsillo a un hombre que pasaba por allí.
La policía lo paró para revisarlo y
como encontraron el diamante en su poder lo arrestaron.
Este hombre se llamaba Franck.
El estuvo encerrado por tres años a pan y agua
pero no lo dejaron salir y tuvo que escapar, para
lograr huir, tiró por la ventana de su celda
una cama ,rompió los barrotes de la ventana
y cayó sobre la cama que ya estaba afuera y
corrió lo más rápido que pudo.
Todo esto había sucedido en China, pero luego
él cruzó la frontera y pasó a
Corea, dónde una familia lo encontró
y lo refugió en una cabaña.
El padre de la familia escuchó atentamente
la historia de Franck y le enseñó artes
marciales como el taekwon-do y el kung-fu, mejoró
muchísimo. Cuando se sintió seguro partió
a la ciudad de Nueva York pasando por Rusia, Iraq,
Jordania, Egipto, Libia, Argelia, Marruecos y con
un barco por el océano Atlántico hasta
las Bermudas. Allí unos hombres le dijeron
que habían visto a Mario, pero ya habían
pasado otros dos años mientras el inmigraba
en país por país pero cuando encontró
a Mario empezaron a luchar, hasta con armas, pero
Franck ganó y comprendió que con menos
personas malas y más buenas como la familia
que lo ayudó éste sería un mejor
mundo.