Colegios  
VI CONCORSO LETTERARIO ACIAU 2008
CUENTO EN CASTELLANO
2 PREMIO

Giorgio L´Immigrante

Seudónimo
Jackes

Dante Alighieri

Introducción:
Inmigrantes, personas que sufrieron las inclemencias del frío y las tempestades, meses de espera sobre un barco cayéndose a pedazos en el medio del océano. Pero sobre todo sintieron el desarraigo de la tierra natal, la separación de la familia, los amigos.
Algunas personas los consideran “indeseables” otras como ayudantes de trabajo, pero son poco los que los ven como lo que realmente son: Personas.

Giorgio, El inmigrante

Todo empezó en aquellos años de crisis, los viajes hacia otras tierras ya eran permanentes, acá, en Argentina, ya se comenzaba a sentir la diferencia de extranjeros y argentinos. Una nueva cultura había llegado al país, bueno, más de una. Italianos sobre todo, pero había alemanes, franceses, suizos, gente de muchas tierras lejanas llegaba a la nuestra.
Nuevos negocios y tiendas abrieron. Aquí, a dos cuadras, se inauguró un restaurante italiano con pastas caseras propias de ese país, ¡era riquísima la comida!
Gabriel, un chico de 11 años, al escuchar las historias que su abuelo le contaba, se entusiasmaba mucho, pero con la historia de Giovanni “El inmigrante” se quedó más que entusiasmado, el tema le interesó, lo apasionó. Cuando quiso saber más sobre la historia, Giorgio, su abuelo, le dijo: “tu sei muy chico per comprender questo”.
Gabriel, que iba a la escuela Dante Alighieri logró entender, con un poco de dificultad, las atravesadas palabras de su abuelo. Aún así, quedó insatisfecho, quería saber más, por eso, buscó en Internet. Encontró cientos de páginas de los inmigrantes y para los inmigrantes, pero aún con la gran comunicación que Internet aporta, no podía encontrar aquella historia que tanto le había gustado.
Giorgio, asombrado por el afán que su nieto le había puesto a la búsqueda, fue a su armario y sacó un viejo libro que daba la impresión que algún tiempo atrás estuvo mojado, sacudiendo el polvo y sosteniendo el lomo que se descosía, se lo entregó a Gabriel y le dijo: “sei muy chico pero capire, pero hai molta curiosità, leggelo bene e tieni cuidado, si sale il lomo”
El chico, contento, feliz, se sentó en la mesa y con mucho cuidado abrió el libro y lo comenzó a leer
Al día siguiente lo terminó, Giorgio cuando vio esto pensó: “muy piccolo, muy piccolo”
Gabriel, tal cual como su abuelo había predicho no entendió muy bien el significado del cuento ni su contenido. Pues, su abuelo se lo había contado de manera que él comprendiera (salvando las confusiones idiomáticas) pero a Gabriel le gustaba la forma en la que su abuelo lo narraba, el cuento le interesaba pero no lograba entender por completo el porqué de la guerra, ¿Por qué emigraban? Había crisis, sí, pero… ¿no podían empezar de nuevo? ¿Por qué venían más italianos si la guerra era mundial? Si era mundial, ¿Por qué no peleaban TODOS los países?
Las preguntas del pequeño eran muchas. Con el tiempo fue entendiendo todo, los barcos en malas condiciones, los largos viajes y el porqué de de sus preguntas. También comprendió que el verdadero nombre de Giovanni “El inmigrante” era Giorgio “El inmigrante”, ya que ese libro había sido escrito por su abuelo en el viaje en barco desde Italia hasta Argentina.
Gabriel, todavía siendo joven, sufrió con mucha lástima la muerte de su abuelo recordando sus historias, algunas las contaba muchas veces y a Gabriel no le gustaba mucho, pero ahora, siendo padre, ahora que ya no es “muy piccolo”, cuenta la historia de Giorgio “El inmigrante” a su hijo, Giovanni.


El joven entendió el porqué de la repetición de las historias de su abuelo. Giorgio contaba sus aventuras muchas veces, no para llamar la atención, sino para que cuando el muera sus anécdotas le sobrevivan y entonces así, sería inmortal.
Aunque para muchos era solo un “viejo pesado”, para Gabriel era una raíz de su vida, pues él nunca lo olvidaría.

de Lautaro Montes